(Traducción de una versión en inglés)

WASHINGTON, D. C. (15 de octubre de 2019) – Treinta años después de la caída del comunismo, una nueva encuesta del Pew Research Center revela que pocas personas del antiguo bloque del este lamentan los cambios monumentales que se produjeron entre 1989 y 1991. No obstante, muchas no están completamente satisfechas con sus actuales circunstancias políticas o económicas. De hecho, al igual que sus homólogos occidentales, un número considerable de ciudadanos de Europa central y oriental está preocupado por el funcionamiento de los sistemas políticos de su país y por problemas como la desigualdad.

Estos son algunos de los principales resultados de una nueva encuesta realizada en 17 países, que incluye a 14 países miembros de la Unión Europea de ambos lados del telón de acero, Rusia, Ucrania y Estados Unidos. La encuesta abarca un amplio número de temas, incluidas las opiniones sobre la transición a políticas multipartidistas y mercados libres, los valores democráticos, la UE, el papel de Alemania, los líderes políticos europeos, la satisfacción con la vida, las condiciones económicas, la igualdad de género, los grupos minoritarios y los partidos políticos.

La encuesta revela que la gente del antiguo bloque del este cree, por lo general, que la UE ha beneficiado a sus Estados miembros, y en la región existe un amplio apoyo en favor de muchos valores democráticos. Aunque la mayoría respalda la democracia en términos generales, el grado de compromiso de las personas con principios democráticos concretos no siempre es firme.

Cuando se les pregunta sobre los cambios hacia la democracia multipartidista y la economía de mercado que se produjeron tras el colapso del comunismo, el público encuestado de Europa central y del este aprueba mayormente estos cambios. Por ejemplo, el 85 % de los polacos apoya los cambios hacia la democracia y el capitalismo. No obstante, el apoyo no es unánime; más de un tercio de los búlgaros y los ucranianos no está de acuerdo, al igual que aproximadamente la mitad de Rusia.

Los diferentes niveles de entusiasmo con respecto a la democracia y los mercados libres pueden estar promovidos en parte por las diferentes perspectivas sobre el grado de progreso alcanzado por las sociedades en las últimas tres décadas. En países como Polonia, la República Checa y Lituania, donde la mayoría afirma que la situación económica de su país es mejor actualmente que durante el comunismo, la gente se muestra por lo general positiva con respecto a estos cambios. En cambio, en Rusia, Ucrania y Bulgaria, donde la gente muestra menos entusiasmo por los cambios económicos tras el comunismo, más de la mitad afirma actualmente que las cosas van peor ahora para la mayoría que durante la era comunista.

Cuando se les pregunta si sus países han logrado progresos en las últimas tres décadas con respecto a diversos temas, el público de Europa central y oriental encuestado se muestra más positivo sobre temas como la educación y el nivel de vida. Pero las opiniones están más divididas con respecto al progreso en el orden público y los valores familiares, y la mayoría afirma que los cambios han tenido un impacto negativo sobre la asistencia sanitaria.

Al igual que existen diferentes opiniones sobre el progreso que las naciones han logrado en el pasado más reciente, las opiniones también varían con respecto al futuro. En todas las antiguas naciones comunistas incluidas en la encuesta, la gente se muestra relativamente optimista con respecto al futuro de las relaciones de su país con otras naciones europeas, pero en gran parte pesimista sobre el funcionamiento del sistema político y cuestiones económicas concretas como el empleo y la desigualdad.

La encuesta se llevó a cabo con 18 979 personas entre el 13 de mayo y el 12 de agosto de 2019. El estudio se basa en dos encuestas anteriores del Pew Research Center y su antecesor. La primera la realizó el Times Mirror Center for the People & the Press (el precursor del Pew Research Center) entre el 15 de abril y el 31 de mayo de 1991. La segunda fue una encuesta realizada por el Pew Research Center entre el 27 de agosto y el 24 de septiembre de 2009, justo antes del 20.º aniversario de la caída del Muro de Berlín.

Otros resultados clave del informe incluyen:

Los Estados miembros de la UE están en gran parte unidos en su apoyo al gran proyecto europeo. La UE recibe mayormente valoraciones favorables. La mayoría afirma que la adhesión ha sido buena para sus países, y la mayoría cree que sus países se han beneficiado económicamente de formar parte de la UE, aunque las críticas positivas hacia la institución no son universales. Las valoraciones más favorables de la UE se encuentran en antiguas naciones comunistas, como Polonia y Lituania, las cuales se convirtieron en Estados miembros en 2004.

Uno de los factores que promueve el descontento con el funcionamiento de la democracia es la frustración con las élites políticas, las cuales suelen percibirse como alejadas de los ciudadanos comunes. Entre las naciones de la UE encuestadas, una mediana del 69 % está en desacuerdo con la afirmación: «La mayoría de los elegidos para cargos oficiales se preocupa de lo que piensa la gente como yo». La mayoría también comparte esta opinión en Rusia, Ucrania y Estados Unidos.

Los populistas de derechas desconfían más de la UE y las minorías. Las personas que expresan una opinión favorable hacia los partidos populistas de derechas son, por lo general, más propensos a mostrar opiniones desfavorables hacia la UE y a considerar que la integración económica de Europa ha sido mala para sus países. También muestran opiniones más negativas hacia los grupos minoritarios.

Aquí se muestran cuatro gráficos clave que analizan datos de países individuales en el nuevo informe:

 

Los resultados son para publicación inmediata y están disponibles en: https://www.pewresearch.org/global/2019/10/15/european-public-opinion-three-decades-after-the-fall-of-communism/

Para obtener más información o concertar una entrevista con el autor del estudio, el director de Global Attitudes Research, Richard Wike, el director adjunto, Jacob Poushter, o la investigadora principal, Laura Silver, póngase en contacto con Stefan Cornibert en el número de teléfono 202 419 43 72 o en scornibert@pewresearch.org.